Temporada 3
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#46 · 9 ago
#Sueñerónimos
Caminando por Lisboa me aterra la idea de encontrarme con Ricardo Reis.
Me avergonzaría la derrota del silencio en mi boca. Tendría que salir corriendo y encontrar una taberna donde me dieran un vino dulce y espeso y, ahora sí, salir en su búsqueda. Encontrarlo. Lanzarme a sus rodillas suplicando. Convertirme en una garrapata que se mece adherida a su camino.
Puedo terminar haciendo cuentas. Calculando. Viviendo la vida de otro que no lo es.
#45 · 8 ago
#NoOrtónimos
Repaso lo escrito y no me reconozco en las palabras. Quizá sea otro el que se las lee al que las escupió. ¿No es Lorenzo el que escribe? ¿No debería ser Lorenzo el que luego las lee? Me temo que por el camino alguno de ellos nos perdimos.
Si fuera Juanlo el que lee, y no reconociendo esa parte de él, cuánto mejor sería quedar para siempre encarnado en Gárez. Vivir sumiso a las letras. No hablar. No tener. No hay certeza.
Si en algún momento una melodía se adivinase en la letra, quizá L’Obrian hiciera acto de presencia. Y ahí sí que todo se desmoronaría por el alcohol y el hachís, por el deseo y la vagueza.
#44 · 7 ago
#Inventarios
Hoy he cumplido 45 años:
Sigo sin una hipoteca.
Tampoco hijos, aunque a veces pesa.
Sigo perteneciendo al club de los vivos aunque la salud, a veces, haga creer lo contrario.
Estoy convencido de mi culpabilidad en lo que se me dispone.
Estoy convencido de mi inocencia en de lo que me inculpo.
Cada día os recuerdo a todos sin excepción.
Este año no he llorado; solo cuando terminé una novela.
Escribo.
Leo.
Repito.
#43 · 6 ago
#Nobiografía
Escondido detrás de la persiana vigilo lo que los otros niños hacen. Están en la piscina. La regla decía que hasta las 5 de la tarde, una vez pasada la siesta, no se podía salir a la calle, y eso incluía también poder refrescarse y jugar con los demás.
De aquella norma, cuarenta años después, se conserva una especie de sensación de letargo tras la comida del mediodía, que no se levanta hasta pasada esa hora. Ahora no miramos —no miro— por la ventana para ver cómo los demás disfrutan y rechazan extrañas creencias sobre el descanso y los cortes de digestión. Ahora los espío por la red buscando esas imágenes que los culpen en deseosos baños y muestras de hermandad que yo no tengo.
En realidad me alejé lo suficientemente rápido del stalkeo. Ahora leo. Y duermo. Sudo. Repito.
#42 · 5 ago
#LuisLobo
Luis es un hombre lobo aunque él no lo sepa a ciencia cierta. Como en el mundo vampírico, también hay distintos grados en lo de ser licántropo y, a Luis, lo suyo le viene por una mordedura en el trasero a la tierna edad de 8 años, por un perro descendiente de otro perro que por cosas del vicio y de la necesidad, concubinó con un lupo mannaro de procedencia italiana.
Con todo, sus rasgos no se manifestaron hasta pasada la adolescencia y, en su caso, no fueron motivo de rechazo de los aspectos de su genética ligados a la calvicie familiar.
Así, Luis, cada luna llena, y pese a tener la cabeza adornada con una hermosa calva de fraile, es en el trasero, en los glúteos, en las posaderas, donde desde el ocaso al orto ve surgir una melena frondosa y oscura que ya la querría en la cocorota y no en el culo.
#41 · 4 ago
#Mosquito
.3 Algo distinto percibió aquel mosquito. Algo tuvo que retenerlo sin conciencia ni razón. Algo que dado su instintiva falta de juicio no podríamos explicar. Saciado de sangre seguía encaramado a la piel, y la propia quitina que formaba su cutícula empezó a vibrar de una manera leve pero concisa para los de su especie, llamándolos a beber de aquel maná único.
Pronto había dos dípteros más adheridos al cuerpo. Tres. Cuatro. Diez. Veinte. Llegado el momento, había tantos insectos como espacio visible tenía ella al descubierto y, lejos de enturbiarla, ella seguía en la misma posición, más allá de lo propio y lo ajeno, había trascendido el ciclo de renacimientos, y así, cuando el número superó los cuatrocientos mil ejemplares su corazón se paró. Cuando estos sobrepasaron el millón, ya no quedó sangre en su cuerpo.
Sobre un charco del agua despreciada por los bichos quedó en paz, en la posición de loto. Cuando fueron abandonando el cadáver la imagen de un ser carente de vida e iluminado envolvió la habitación. El Nirvana está aquí.
#40 · 3 ago
#Mosquito
.2 La mujer quedó en posición de loto. La casa recogida y limpia. Todo en su exacto lugar. Un suave rumor a jazmín y la dulce luz de un atardecer tardío. Había necesitado de una jornada completa, en realidad más de lo que hoy consideraríamos una jornada completa.
Hicieron falta no menos de 12 horas, más un descanso para comer algo, para dejar la casa tan limpia que ahora podría ensuciarse con gusto. El inmoral ritual de ensuciar lo limpio. Contaminar lo purificado. La mugre que vuelve a reclamar el espacio contra el tiempo dedicado en apartarla. Daba igual. Ahora, sobre el cojín de meditación, con los músculos cansados pero en relajada distensión, solo se tenía que dejar estar.
Y estando fue que llegó el primer zancudo insecto. Se posa en el brazo. Su trompa desplegó las seis diminutas agujas que la componen. Con las dos primeras serró la blanda dermis. Rompió su cohesión atómica. Avergonzó el poder que se le otorga a la carne. Llegó ahora el momento de que otras dos de esas agujas separaran la carne dejando al microscopio descubierto el néctar biológico del ser. Y ahora sí, las dos que quedaban succionaron la sangre separando y filtrando agua y plasma. El agua para las ranas.
#39 · 2 ago
#Mosquito
.1 Siempre que las cosas se ponían tan jodidas no había droga ni dharma que la calmase tanto como una sesión de minuciosa dedicación a desinfectar la casa.
Cada mínima telaraña en un rincón era desprendida. Toda junta de alicatado o suelo frotada y limpiada. Cada mueble, cada superficie, cada centímetro cuadrado despojado de las células de piel muerta, fibras, tierras, restos microscópicos rebosantes de vida, de otra vida. Se lavaban menajes de uso diario, los reservados e incluso los olvidados al fondo del armario. Se metían en la lavadora todos y cada uno de los tejidos susceptibles de dar vueltas en jabón y agua.
Aquello no era un simple adecentar las estancias. Era un método eficaz e infalible de desinfectar el espacio privado y, con eso esperaba, también una oportunidad de empezar de cero. Como si la formación del universo hubiera sido un caos surgido de una singularidad pulcra y de una vaciedad tal que no hubiera espacio ni materia que ensuciar. En el principio era el Verbo, y el Verbo no manchaba, solo luz sin danza.
#38 · 1 ago
#PersistenciaPoética
Me he encontrado las puertas del recreo cerradas.
Así no hay quien juegue.
Me he obligado a abrir el paraguas en el interior.
Quién hay que juegue así.
#37 · 31 jul
#Cinestesias
Hace tiempo me vi en una película. Era un payaso frustrado. Hoy lo recordé cuando, durante mi turno en el trabajo, tuve que huir al baño porque sentía perder la cabeza. Me lavé la cara y, al mirarme en el espejo, ahí estaba. Puto payaso, jajajaja.
El payaso era odiado porque no podía contener su boca. Estallaba en lo que su mente adora. A mí jamás me podría ocurrir tal cosa porque mi prefrontal no está tan dañado. Pero sí que cualquiera que a mis ojos se asoma puede ver el calendario de insultos y maldades que les tengo en el ánimo.
Me odian. Los odio. Nos odiamos. Que se guarden las maneras, no sea que me dé por el de la película y termine haciendo explotar los impulsos.
#36 · 30 jul
#Mecanismos
Fue necesario hasta un tercer sorbo de café para conseguir la amplitud de sinapsis suficiente y necesaria que le posibilitara la capacidad de apreciar los detalles de aquello que habitaba, esto es, un lugar en el mundo determinado, limitado, concreto, aparente y, hasta cierto punto, elocuente.
Una vez introducido el oscuro elemento, el alcaloide contaminante en el torrente sanguíneo, sería necesario mantener un mínimo del mismo de manera constante para no volver a bajar la guardia.
Solo en la inmensidad de la noche se permite la ofensa de desconectar su conciencia, y tampoco del todo. Es un ser de sueño ligero que mantiene un sentido alerta hacia la puerta más cercana. Pero sí, es ahí, cuando la droga se disipa lo suficiente, el único momento en el que podría pensar que está en paz con algo más que no sabría concretar, pero que ahí está.
Lo llamaron...
#35 · 29 jul
#Nobiografía
Vivo en las mismas calles que compartía con el Manino hace más de veinte años, es posible que casi treinta. Me levanté por la mañana a eso de las seis. Tomé café mirando la hoja en blanco. Medité, sin conseguir fijar la mente en el blanco. Saqué a Tabitha a la calle buscando esa única hora de fresco que nos haga olvidar que pertenecemos en lo climático a África y no a Europa. Cuando cierro la verja del edificio recito "Om muni muni maha muniye sakia muni soha", en un intento de centrar la atención en mis movimientos y a los de la perra, pero es muy difícil no dejarse envolver por la mierda y suciedad que cubre la plaza del Museo de Bellas Artes. No recuerdo pasar por esta plaza en la época del Manino. Supongo que entonces no habría ningún bar, porque de ser así, seguro que habríamos tomado alguna caña en algún momento. Sí que la recuerdo de hace unos siete u ocho años, cuando la atravesábamos Víctor, Inma y yo. Veníamos del trabajo y yo bajaba con ellos en su coche, que aparcábamos, precisamente, en una plaza de garaje alquilada bajo el edificio en el que compartíamos el tiempo y espacio el Manino, su pareja, la mía y yo mismo. Vivo en los mismos lugares impregnados por las vivencias con el Manino. Aun así no esta plaza donde se encuentra el edificio donde ahora vivo. Cuando lo cruzaba con Víctor e Inma ésta lo llamaba Teenager Square, y verbalizábamos el infierno de vivir en una plaza con cinco bares y cinco terrazas llenas de gente sin parar de hablar. Aquí vivo, para bien o para mal, desde hace casi seis años.
#34 · 28 jul
#Nadedades
Por nada en el mundo el mundo en la nada.
No se confundan, no es vacuidad lo que habla.
Para nada nada el mundo por nada en la nada.
Me confundo, si emerge es porque en la vacuidad se habla.
Para nada el mundo nada en el mundo de la nada.
Confuso. Vacuo. Palabra.
#33 · 27 jul
#Nadedades
En un mundo sin palabras, un árbol no es un árbol, sino solo el fenómeno que crece y se balancea con el viento.
Un fruto no es un fruto, sino solo otro fenómeno emergente del anterior, dispuesto a perpetuar el fenómeno a través de sus semillas.
Las semillas no son semillas, sino solo fenómenos de creación contenida que ocurrirán o no ocurrirán.
En el mundo sin palabras, la mente observa y hace posible que lo observado suceda.
En el mundo sin palabras, la conciencia tuvo que surgir para evidenciar la existencia y evitar que colapse.
En el mundo sin palabras, a veces me filtro como aire que se derrama por las rendijas de una casa abandonada.
Silbo, corro, existo y me extingo.
#32 · 26 jul
#Meritocracia
Desde la más alta torre de la Ciudad del Mérito, Wayden observa sin fijar la mirada en nada. Deja que el torrente de recuerdos se presente a su antojo. Verifica los nodos de acontecimientos cruciales para convertirse en el hombre más rico de la historia. Intenta reprimir en vano los deseos de perdurar, de conseguir que ese legado material tenga una continuidad biológica, pero ni siquiera él tiene el poder de variar ni en lo más mínimo el sistema que ha hecho posible que haya llegado a lo más elevado de entre los seres.
#31 · 25 jul
#Nadedades
Tengo una decepción anclada en el costado izquierdo.
No obstante, no es de cuerpo político o ideológico.
Es la marea de un niño que se pierde en el borde del horizonte.
No ha dejado estrellas de mar, ni conchas con las que el brillo del sol pueda jugar.
#30 · 24 jul
#Escribir
Ante la página en blanco, extensa tierra de matorrales.
Se apartan con las manos mientras recorres el camino.
Buscas un nido. Con un poco de suerte, un huevo calcáreo repleto de motivos.
Si los ectoparásitos no se enganchan en la búsqueda, si el ixodoideo sediento no consume ese invento, quizá lo puedas pulir sin romperlo.
Será hermoso o será feo, pero será tuyo, y a la vez del mundo.
#29 · 23 jul
#Leer
Recostado de un lado, se recolocan todos los órganos de mi cuerpo mientras sigo las líneas de la lectura.
Pudiera ser que el bazo viera invadido su espacio por un hígado que, junto a este, machaca la vesícula biliar.
¿En qué estado de mi cuerpo leeré ahora las reflexiones de Karl Ove Knausgård? ¿Me prepara para su infinito ego? ¿O me ayuda para que la repulsión no lo sea tanto?
Me doy la vuelta y todo vuelve a moverse y a recolocarse, y noto entre los espacios biológicos pequeñas bolsas de líquidos y gases.
Quizá ahora vea en su mezquindad la mía propia, y acabe por desear que nunca termine Su Lucha, que durante estos libros es la mía.
#28 · 22 jul
#PersistenciaPoética
Imagino al líquido que soy
fundiéndose con el líquido que está.
Parecer.
#27 · 21 jul
#VampiraSonámbula
Aunque el corazón de Bacura ya no lata, sus glándulas sudoríparas aún son reacias a dejar de segregar sudor y así, cuando una ola de calor marca a la noche como tórrida, nuestra vampira la pasa de aquí para allá, con esa desgana de alimento que aún la persigue sin explicación aparente, y con un bronceado que es la envidia del clan vampírico al que está adherida.
Isidor, un vampiro de solo unos cuarenta años de edad y con un flow envidiable, le barrunta a otra compañera, Varvara, mucho más mayor y curtida incluso en los quirópteros quehaceres, los recelos hacia la colega no muerta.
—A Bacura le huele el sudor a cerdo, pero nadie la ha visto pegar bocado a un cochino.
—No solo el sudor, también la poza le apesta a coágulo no humano.
Ninguno de los dos puede siquiera imaginar que lo que tienen ante ellos es al primer espécimen sonámbulo de caminante nocturno o, en este caso, diurno.
#26 · 20 jul
#Mecanismos
Andar:3.
Bajo una ola de calor hoy volveré a andar. Por elección y por obligación. Se colocarán las sensaciones a mi vera. Las guiaré como al rebaño.
Repasaré las guías del alma. Las que recomiendan concentrarse en la fascia y el aire que me quemará los pulmones.
A cada paso, un quejido que quedará. En cada gesto eso que llaman tiempo y espacio.
#25 · 19 jul
#Mecanismos
Andar:2.
No he andado más que nadie, pero sí que he andado mucho.
He tenido tiempo para hacerlo al amparo de un manto de hidroxilo, meciéndome de un lado para otro en lo físico, masticando ideas y pensamientos en lo psíquico.
Repasando las voluntades de con quienes cruzara entendimientos, saboreando polifonías que mi naturaleza va cazando aquí y allá.
Ahora, en la mediana vital repaso el mecanismo de andar.
#24 · 18 jul
#Mecanismos
Andar:1.
Ocho mil millones de seres humanos van por ahí andando por la Tierra. En realidad, no todos. Los hay que pernoctan en el lecho esperando la resolución biológica.
Y, aún así, la mayoría anduvo, incluso aquellos tullidos de una sola pierna, o sin ninguna y arrastrándose ––¿será el reptar «andar» si es el humano el que lo hace?––.
Lo que me interesa, no obstante, es si lo hicieron descalzos o con qué tipo de calzado; si eran conscientes de cada paso tanto como de los sentimientos que los movían; si llegaron o si acaso los dejaron llegar a donde querían.
Me interesa la conmoción que acompañó al mecanismo.
#23 · 17 jul
#Anarquía
Acudieron a la reunión del Comité de Empresa con la esperanza difusa que da sentirse parte de la masa crítica y esclava que compone al conjunto de los trabajadores.
Por lo menos algo había cambiado desde las anteriores reuniones. Ahora disponían de la posibilidad de usar sistemas de Inteligencia Artificial tanto para redactar las preguntas como para prever y responder a las posibles respuestas de la empresa.
En este caso ChatGPT no se había andado por las ramas, y había recomendado hacer acopio de palos y piedras con los que derrocar a los puestos de mando, para después ir ascendiendo por el escalafón, llegando a la más alta directiva y finalmente a los accionistas.
Una vez se consiguiera sacar de la ecuación a toda esa amalgama de capitalistas y tecnofascistas, la recomendación de la IA era clara: instaurar una cooperativa sindicada anarcosindical cooperativista. Después ya se vería.
#22 · 16 jul
#Nadedades
A nada que me piense me pierdo. Escucho latir un corazón que me parece ajeno pero que ahí está.
A nada que me intuya me desespero. Intento hilar las trenzas de la miseria que llamo conciencia.
A nada que me aleje me encuentro. Temo no saber cómo volver con los míos, a la sociedad.
#21 · 15 jul
#VampiraSonámbula
Ante la mirada atónita de entregados clientes, Bacura avanza por el pasillo del supermercado sin necesidad de posar sus pies en el suelo; esto es, Bacura flota. No es que esté la aparecida volando cual morciguillo detrás de una pavesa. Bacura lo hace con las puntas de los pies caídas y apuntando al suelo, y el flotar no se hace más que a unos pocos centímetros.
Se aproxima la horrorosa visión a la zona de carnes y otros envasados. Abre la nevera sin tocarla, al simple gesto de su mano que lo manda. Olisquea a distancia y, ahora sí que, con físico tomar, se apodera de una bandeja de despojos de cerdo frescos y sangrantes, que se lleva a la boca con plástico y bandeja de poliestireno incluida.
El deleite con el que mastica el amasijo visceral, el gusto con el que lo paladea y saborea no son suficientes como para que los presentes muestren una empatía real hacia la monstrua de la oscuridad, que, aun así, a la luz del día está, y salen corriendo despavoridos, no sea que al bicho le dé por almorzar algo más palpitante.
#20 · 14 jul
#ConstructorDeRutinas
3.El Constructor de Rutinas escuchaba la discusión con la mirada baja. Se perdía en su memoria hasta el lugar más alejado que era capaz de recordar. La rutina imperturbable, su carácter impávido ante cualquier contratiempo, la capacidad de reconducir cualquier situación a una práctica limpia, conocida, estudiada, probada y validada para su uso y repetición, todo esto y más le valió el nombramiento de Constructor de Rutinas. Así lo designó su antecesor cuando llegó el momento de asignarle su "Hábito Arraigo", la máxima a la que cualquier neorrutinario aspira. Una vida consagrada a una habilidad constatada durante su educación en el "Colegio de la Praxis".
Aunque los ciudadanos tomaban en su mayoría de buena gana, incluso con un real sentimiento de felicidad, el "Hábito Arraigo" derivado de su estudio e instrucción, no era raro que surgieran un par de individuos disconformes de tanto en cuanto. Tampoco era raro que estos leves sublevados contra lo establecido fueran aquellos bendecidos con las rutinas más relativas a la limpieza de los sistemas de desecho u otras por el estilo.
El Constructor de Rutinas tenía que mediar a través de las fórmulas dominadas, hasta hacerles entender de la grandeza de la sociedad construida gracias a la rutina ineludible. Navegaría entre las tácticas y reflexiones necesarias. Haría todo lo posible y más para evitar que fueran prescindidos, porque cada vez que no era capaz de llevar a buen puerto este cometido glorioso, algo dentro de él se agrietaba, y no sabía cuánto más podría aguantar sin terminar rompiéndose.
#19 · 13 jul
#ConstructorDeRutinas
2.Los neorrutinaristas nacen, como cualquier otro ser dotado de la máxima consciencia, libres. A los pocos días son destetados y apartados de la madre, evitando cualquier impronta concreta en los recién nacidos, o un apego innecesario en la progenitora.
Inmediatamente son trasladados a la unidad de crecimiento donde son atendidos con un horario concreto al milímetro.
Las opciones para los neonatos son simples: o su organismo se adecua a la situación o simplemente morirán.
#18 · 12 jul
#ConstructorDeRutinas
1.El neorrutinarismo que imperaba fue la consecuencia natural tras la revolución y posterior adopción de un modelo de anarquía socialista.
Como forma de sociedad, tenía como máxima vivir de acuerdo con repeticiones muy concretas y rigurosas. El concepto estaba asentado como único y posible factor de funcionamiento, ordenación, razón de ser, estar y pensar. Una vez que se alcanzó un nivel práctico a escala mundial, ya no fueron necesarias más ideas políticas. La perfección alcanzada hizo innecesarias las doctrinas, religiones, pensamientos filosóficos o los tira y afloja tan típicos de la condición humana.
La precisión en la ejecución del ideal neorrutinario no dejaba espacio para la crítica.
#17 · 11 jul
#Instrucciones
Se recomienda practicar frecuentemente la escritura creativa y leer de manera abundante. No es necesario que la frecuencia de la práctica exceda los veinte minutos diarios, a fin de evitar un desasosiego que podría ser endémico en lo anímico y lacerante en lo miofascial.
Una vez asentado el hábito en lo gráfico y expresivo, se insta a:
- Ser constante pero permisivo en la búsqueda de una voz propia y concisa.
- No desesperar ante la hoja en blanco. Es normal. La energía empleada verá una recompensa más que justa si deja que se asiente el verso.
- La imaginación es inagotable, pero recuerde que la estrofa requiere ser precisa. Limítese al verbo. Mantenga el ritmo.
Si, pese a todas estas recomendaciones, no consigue adherirse al plan de innovación reflejado en el anexo 3.2, no dude. Anule su suscripción al programa y no persista en el intento de entender esta versión de la realidad.
#16 · 10 jul
#EscrituraAutomática
Inicio la cuenta atrás de cinco minutos en el temporizador
Tabi asoma y se sienta a mi lado pegando su culo a mis muslos
estoy sentado en la cama con las piernas cruzadas
el ventilador fijo y a una velocidad alta provoca que se mueva la cortina y algo alivia
—Lola te estás agobiando
—Hasta el entrecejo me suda
suenan las sillas
—¿te da directo? me agobio de verte
—me suda hasta el cuello cabelludo
en la calle lo más probable estén preparando una mesa en uno de los bares de la plaza
no están todos abiertos pero sí que al menos tres o incluso cuatro
la puerta de la verja del portal abre cierra saldrá Musta a tirar la basura y aprovechará para fumar un poco de hachís
a la vuelta visitará a algún conocido
—Que mata de pelo
—Es verdad
suena menos fuerte ahora el compresor del aire acondicionado del museo de bellas artes
la ventana de la habitación en la que estoy da hacia la plaza y no me engaño porque sé que en cualquier momento volverá a subir el volumen enfriando las salas ya cerradas
el fútbol en la tele
terminó la cuenta atrás
stop.
#15 · 9 jul
#Instrucciones
Se recomienda variar ligeramente la inclinación de la cabeza y registrar el mundo desde esta perspectiva.
No es necesario que la variación vertical sea mayor de cuatro grados, a fin de evitar un malestar que podría ser crónico en lo psíquico e indisoluble en lo químico.
Una vez percibida la sociedad con esta ligera inclinación, se insta a:
- Ser precavido con los datos obtenidos hasta que no se hayan analizado minuciosamente.
- No sacar conclusiones a la ligera. Tómese su tiempo. Conviene advertir cada fenómeno de manera precisa si se pretende ser objetivo.
- La curiosidad es permisible, pero recuerde que la locura acecha al más cuerdo. Estudie los datos. Manténgase sensato.
Si, pese a todas estas recomendaciones, inicia alguno de los síntomas reflejados en el anexo 7.6, no dude. Vuelva a la horizontalidad de inmediato y no persista en el intento de entender esta versión de la realidad.
#14 · 8 jul
#PersistenciaPoética
Casi siempre va con hambre el gato atado al alambre.
Casi siempre va el alambre oxidado
con herrumbre,
en el aire.
Casi siempre tiene el aire ese toque que surge de esa otra parte.
Casi siempre
y no me canso
de jugar al despiste
y al arte.
#13 · 7 jul
#49
Tengo todos los sentidos partidos en tres. Triple presente superpuesto en un único ser. No es una terna a la espera de que se elija cuál dirigirá a las otras dos. Las tres visiones son igual de nítidas. Los sonidos se solapan; tres ambientes, pero solo dos armados con mis amigos acúfenos. Algunos olores coinciden y generan un total armonioso; otros atrapan su propio espacio delicado y conciso.
Es la propiocepción el más acusado desequilibrio. Tres cuerpos para un exclusivo continuo. Trastabillo en el plano físico, aún sin conservarse el objeto. Tardo más tiempo en concentrar la descripción que de mí se espera por esta causa somática. Respiro. Me engaño. No respiro.
—¿Y bien? ¿A qué esperas?
—Creía que no había prisa. Has dicho que me tome todo el tiempo que quiera.
—Todo el tiempo. En efecto. De todo el que hay dispones. ¿Pero ves necesario recrearte tanto? Anda, empieza. Ten por seguro que lo disfrutarás igual. Empieza y evoluciona a la par que el relato.
Respiro. Me engaño. No respiro. Vuelvo a vivir la triple vida y me dispongo a contarlo.
#12 · 6 jul
#VampiraSonámbula
Bucura no entiende por qué cada anochecer, cuando el hambre debería apretarle hasta convertirla en una máquina chupa plasma, se encuentra como sin ganas, sin fuerzas para surcar el éter que la separa del ansiado y plaquetario néctar humano.
Bucura no es vampira por convicción. Es un ser ultrahorrendo contra una voluntad que no opuso en el momento de la transformación, hace ya cinco años, a la vuelta de una noche de perrear en las tascas de la ciudad.
Quizá sea esa falta de convicción, ese nihilismo existencial en lo que estaba más allá del bailecito sexy chupito en mano, lo que la inmuniza de cualquier consecuencia derivada de la exposición ultravioleta, convirtiéndola en el primer caso conocido de vampira sonámbula.
#11 · 5 jul
#Nadedades
Dos líneas cruzan el tiempo terrestre durante veinte años, unidas, de una manera u otra. A veces se cruzan entretejiendo su camino con una sinuosa y perfecta filigrana, y otras se alejan para continuar paralelas, más o menos cerca.
¿Será la muerte la que rompa ese trance?
No hay destino compartido. Solo un camino, y el inevitable final.
#10 · 4 jul
#Normas
El acusado mira a los ojos del juez. El juez mira a los ojos del acusado. Ambos se están preguntando cómo han permitido que la situación haya llegado hasta este punto. Un lugar donde ya no caben arrepentimientos ni disculpas. No hay forma legal o moral de dar salida al momento.
En el silencio de la sala, el resto de los presentes ha elegido a cuál de los implicados mirar. Fijan sus ojos en la forma abstracta del escogido, sin llegar a escrutar en detalle. Lo hacen así porque les resulta inconcebible, por lo incómodo, estar cambiando la mirada de uno a otro como si esto fuera un mero partido de tenis. Lo que aquí está en juego jamás podría compararse con la dimensión de la competición.
Ha tenido el juez que escuchar el alegato del acusado. Hacer malabares con la legalidad almacenada de manera sistemática en su cerebro. Se ha retorcido incómodo en su sillón al sentir cómo los principios se desmoronaban, ya no solo en lo concerniente a este caso.
Lo que el acusado acaba de demostrar desmonta para siempre todo juicio de valor, toda ley, cualquier código, precepto, norma o disposición. Que el Señor nos pille confesaos.
#9 · 3 jul
#Nadedades
Allí arriba, en las montañas, aún no había llegado ninguna noticia sobre la inexistencia del ser. Una cabra seguía siendo una cabra, un precipicio seguía siendo algo a lo que temer, y una bocanada de oxígeno requería de la implicación de millones de células y mecanismos que se remontan a millones de años de impertinente evolución. Mas la noticia acabó llegando.
Por nada los sucesos tienden a flotar y poco importa que su peso sea proporcional a su calado. Siempre se extienden hacia la estratosfera. Los aviones que portan la depravación del hombre —el número de mujeres en este trance es nulo por insignificante— tienen que redoblar su esfuerzo por navegar, más allá de los estragos de la gravedad, atravesando la ingente cantidad de constructos e inventivas que desde los tiempos de Heródoto allí se acumulan.
Ahora que la existencia inherente había sido negada, reiterada y difundida a cada cordillera, macizo o sierra, la profunda oscuridad de los magníficos lagos de montaña, formados en los circos glaciares, había perdido parte de su encanto. Las delicadas flores de altura, heroínas contra el viento, el frío o la radiación solar, ya no lo parecían tanto. Las hermosas vistas a horizontes lejanos dejaron de ser un sinónimo de dimensión, para convertirse en pura analogía de la soledad del ser; perdón, el no ser.
#8 · 2 jul
#Nadedades
Hace mucho que no es poco. A poco que escarbes se derrama.
Hace mucho y no es poco. Este lado de la realidad se nos atraganta.
Se hace mucho y se hace poco. Mucho por la nada, poco por el todo.
Hago poco y me parece mucho. Poco por desgana, mucho con el ansia.
#7 · 1 jul
#Nadedades
Hoy estoy que no estoy.
En un estar por estar.
Pero aun así aquí estoy, y tiempo tendré en el que estaré donde no quiera estar.
Estaré porque no queda otra, aunque la haya.
Pero estaré sin estar.
Me creerán allí y, en cambio, estaré lejos, muy lejos.
Tan lejos que no se podrá considerar estar, aunque esté, que estaré.
Esto no es estar.
#6 · 30 jun
#NuevoMundo
Al apocalipsis, entiéndase por tal al declive y posterior reconstrucción de la sociedad y civilización tal y como la conocemos, se lo llamó de muy diferentes maneras. Siendo ahora el planeta Tierra un compendio de innumerables federaciones agrupadas por localización e intereses, no es de extrañar que en las inmediaciones de lo que se llamó en el pasado pueblo de Cehegín, localizado en el interior de una región llamada la Murciana, aunque más cerca de Andalucía que de la Murcia en sí, se denominara a tal colapso: "el cebollazo".
La tierra que fuera conocida en la primera mitad del siglo XXI por la aparición de la Virgen de las Maravillas, y posterior aunque cuestionable milagro, no se salvó de las penurias derivadas del declive de la humanidad.
Durante "el cebollazo", el número de cehegineros y cehegineras que superaron el trance no pasó de las mil almas. Y entre estas, también desaparecieron aquellas de apellidos más nobles, dejando huérfanos a los sobrevivientes en el ejercicio de guía terrenal y espiritual por su natural liderazgo. En el recuerdo se perdieron para siempre los "Chico de Guzmán", los "Fajardo", "Carreño", "De Paco" y "De Gea". No quedó rastro de ningún "Melgares", "Marín" o "Sánchez de Amoraga". Ni siquiera algunos de los motes más celebrados como Motolites, Chelas, Madrugases o Cañamones pasaron la criba.
De algún Chavalo se sabe que esquivó el trance. Ya será contado.
#5 · 29 jun
#Anarquía
El sonido de la civilización es el del compresor marcando el volumen a las aves justo antes de que rompa a amanecer.
El horizonte lo pintan las ventanas de baños y cocinas, aspirantes a no llegar a fin de mes, ya no vivos, al menos dignos, que inician jornada laboral aún sin fichar.
La esclavitud de la plusvalía, entre los espasmos de la masturbación por los que se cuela la lista de tareas, de obligaciones, pedimentos, imposiciones, deberes, quehaceres, compromisos: misión.
Capa tras capa. Día tras día. Siervos de la química.
#4 · 28 jun
#Marcianadas
Alfredo, Fredi para el internet de altas murallas; espigado como un junco y tonto como una piedra, posa y reposa ante la cámara del móvil para sus followers de camino al centro comercial.
No termina de estar satisfecho hasta que encuentra ese ángulo perfecto. Esa perfección visual que muestra las rectas mandíbulas que la genética le ha regalado, a la vez que presume de un corte de pelo acorde con los tiempos modernos, que siendo presentes, modernos son.
Contra todo pronóstico, en concreto el de Fredi, es el día –aunque no sea "elección" la palabra que lo define, ni "día" el concepto temporal que lo rige– para ser invadidos por una raza alienígena de esas de mucho someter y poco dialogar.
No dejan de ser curiosos dos pensamientos muy concretos a los que Fredi había prestado especial atención durante la jornada, además de a conseguir el tiro de cámara perfecto:
El primero en clave de homófobo impenitente, al que la exploración vía rectal de manos de los visitantes le abrirá todo un universo -literalmente- de nuevas posibilidades.
El segundo derivado de creencias bien patrias sobre prioridades nacionales y que, vista ya no la nación, sino todo el planeta desde muchos kilómetros de altura, no solo se disiparán como si nunca se le hubieran cruzado en la sinapsis, sino que directamente se disolverán y escaparán por la misma vía a la que preferiría someter a un blanqueamiento que a una sonda espacial.
Buen viaje, Alfredo.
#3 · 27 jun
#Nadedades
Puso un pie en el suelo y cerró la puerta del vehículo procurando no molestar. —Así que aquí empieza todo—. Verbalizarlo le daba una ventaja; nadie tendría que especular sobre su cordura, aunque los locos ya se sabe: todo ese rollo de que si crees estar loco es que en realidad no estás ni cerca de estarlo.
Vaguedades. Ahora lo único importante era ese erial de ramificaciones infinitas que, partiendo de innumerables sensaciones, se abrían por delante como la promesa de una fértil temporada de textos.
Se emocionó. Se inquietó. Dejó que el miedo calara hondo y lo disfrutó como la mejor sensación del mundo.
#2 · 26 jun
#Nadedades
En el principio no había Verbo, y sin Verbo no había Dios que estuviera inconforme.
Pero una vez que el procesador de textos arrancó, la página libre aún de caracteres asomó al precipicio. Una vez que el cursor fue dejando rastro de vida, todo fue.
Se desataron mundos y tinieblas. Se dibujaron intenciones y materia. Se rescataron infinitos mitos de la condena -y aun así gracia- del ciclo inagotable, interminable, eterno.
#1 · 25 jun
#Nadedades
Lorenzo Gárez huyó de las guerras de tribus urbanas después de alistarse y luchar por una de las que comenzaron ya desfasadas.
Lorenzo Gárez tiene la capacidad de inventar su realidad a partir de la de otras y otros, para evitar un declive físico y cognitivo.
Lorenzo Gárez obtendrá poderes desconocidos con los que diseccionar la intención y el gesto que se escapan de los dedos en pantallas ajenas.
Lorenzo Gárez no es nadie y, aún así, no deja de ser tormento de vanidades propias que se abandonan, sin conciencia, a la materialidad escrita.
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